domingo, 29 de julio de 2012

Un drama nuevo de Manuel Tamayo y Baus.




Manuel Tamayo y Baus, Un drama nuevo, ed. de Julio Checa (Madrid: Biblioteca Nueva, 2002), p. 123.

"- Shakespeare: Engendra ruindades la emulación; mas por ella vence el hombre imposibles. Déjala revolcarse en el fango, que alguna vez se levantará hasta las nubes".

       Sin haber alcanzado todavía el final finalísimo del drama nuevo de Tamayo y Baus, recojo las palabras que Don Guillermo pronuncia en la pieza de 1867 (representada por vez primera en el Teatro de la Zarzuela el 4 de mayo de 1867), para contradecirlas, del mismo modo que, previsiblemente, hará el dramaturgo español.
Verdades dice, como siempre ha hecho, Shakespeare en sus palabras, pero verdades dice si pensamos en la representación como dependencia directa de la realidad (o, dicho de otro modo, de la relación unidireccional entre el texto original y su traducción/copia/adaptación). Pero ¿qué ocurre si la "emulación" es más real que el propio objeto representado, o si la copia supera al original (como se insinúa en Copie Conforme de Abbas Kiarostami)? Entonces la representación teatral, en este caso, no sería grandiosa sólo cuando eleva el vuelo y alcanza las nubes, sino que lo sería siempre en cuanto que realidad absoluta.

Al fin y al cabo, no hay nada más real que la ficción. 


martes, 5 de junio de 2012

El problema de la culpa de Karl Jaspers, 1965.

"Pero la pasividad sabe de su culpa moral por cada fracaso que reside en la negligencia, por no haber emprendido todas las acciones posibles para proteger a los amenazados, para aliviar la injusticia, para oponerse".

domingo, 3 de junio de 2012

Carol de Patricia Highsmith, 1952.

" - Me gusta. - ¿El qué? -preguntó Therese. - Me gusta que alguien me envíe una tarjeta de Navidad, alguien que no conozco. Así deberían ser las cosas en Navidad. Y este año me gusta aún más".


No estoy loca.

lunes, 7 de mayo de 2012

Palabras de...

"I know not what tomorrow will bring" fueron las palabras que Pessoa escribió en una hoja de papel el día antes de fallecer.


Ellos saben algo que nosotros desconocemos.

domingo, 11 de marzo de 2012

Cómo comenzar una novela II

Cierto, todos nosotros somos una traducción. Un código diferente y diferenciado, desconocido para los demás que debe ser, necesariamente, traducido. Todos juntos formamos una gran torre de Babel de lenguas y cuerpos esperando a ser comprendidos. El problema es que nadie nos ha enseñador a traducirnos, así que estamos condenados a no entendernos.

sábado, 10 de marzo de 2012

O que é isso, companheiro? de Fernando Gabeira, 1979.

"Você diz que vai resistir, você parte para resistir, mas o que você vai fazer, de verdade, é fugir".

Los realmente valientes son aquellos que se atreven a decir la verdad. Fernando Gabeira, O que é isso, companheiro?, dice la verdad.

XLVII, Alberto Caeiro (Fernando Pessoa).



Num dia excessivamente nítido,
Dia em que dava a vontade de ter trabalhado muito
Para nele não trabalhar nada,
Entrevi, como uma estrada por entre as árvores,
O que talvez seja o Grande Segredo,
Aquele Grande Mistério de que os poetas falsos falam. 

Vi que não há Natureza,
Que Natureza não existe,
Que há montes, vales, planícies,
Que há árvores, flores, ervas,
Que há rios e pedras,
Mas que não há um todo a que isso pertença,
Que um conjunto real e verdadeiro
É uma doença das nossas idéias. 

A Natureza é partes sem um todo.
Isto é talvez o tal mistério de que falam. 

Foi isto o que sem pensar nem parar,
Acertei que devia ser a verdade
Que todos andam a achar e que não acham,
E que só eu, porque a não fui achar, achei.

Lo bueno de la poesía es que es literatura, pero también todo lo demás. 

sábado, 18 de febrero de 2012

La hierba roja de Boris Vian.

"Los otros cuatro hablaban, típica-conversación-de-mesa, pásame el pan, no tengo cuchillo, préstame la pluma, dónde están las canicas, tengo una bujía que no me funciona, quién ganó en Waterloo, más vale honra sin barcos que barcos sin honra, y las vacas serán ribeteadas al centímetro".

(La hierba roja, Boris Vian)

lunes, 9 de enero de 2012

Titiritesa de Xerardo Quintiá, 2007.

En el reino de Antesdeanteyer vivía la princesa Titiritesa. Lo más le gustaba era comer terrones de azúcar y refocilarse en los charcos, cosa que hacía rabiar a su madre, la reina Mandolina, que soñaba con verla casada. Ella soñaba con explorar el mundo en un caballo azul. Y su padre no soñaba nada: roncaba tumbado boca arriba. Un día que su madre anunció que iba a tener una institutriz que le enseñaría maneras de princesa, ella huyó de casa. En el camino encontró un burro sin nombre. Como ella le regaló el nombre de Bufaldino, aceptó acompañarla.
Y llegaron al reino de Pasadomañana. Su rey, Godofredo, estaba llorando porque el monstruo Paposiete Dumbocado había raptado a su hija Wendolina. Fue a su rescate la princesa con el burro y convenció al monstruo de que se hiciera vegetariano y liberara a la princesa a cambio de aprender a tocar la flauta y un jersey nuevo. E incluso los acompañó hasta el reino de Pasadomañana. En el camino, las dos jóvenes sintieron un airecillo juguetón que les hizo cosquillas en el pensamiento. Durmieron juntas y aquella noche soñaron que volaban a lomos de Bufaldino, que Xan Dacova, el inventor de palabras, les regalaba la palabra que llama a la risa, Trukulutrú, y que se besaban una y otra vez en el Sueño Azul.
Cuando llegaron junto a Godofredo, le dijeron que eran novias y se querían casar. Estando en plena ceremonia de boda, apareció Mandolina, quien, al saber que su hija se iba a casar con otra mujer, cayó siete veces sin sentido. Pero cuando la princesa le chilló a su madre la palabra que llama a la risa, ella empezó a reir. Entonces todos se quedaron contentos.
Y las dos princesas se marcharon a la búsqueda del Sueño Azul a caballo de Bufaldino.



MARAVILLOSO

domingo, 1 de enero de 2012

La Théorie Littéraire des Mondes Possibles, ed. Françoise Lavocat, 2011.

Trad.: "Según Saul Kripke y su famoso "modelo M", la realidad es un universo de mundos posibles de entre los cuales hay uno que no sólo es posible, sino que es el actual".

jueves, 8 de diciembre de 2011

Seísmos de Javier Puche, 2011.

"Secretamente celebra el ciego los eclipses".

"Mi sombra flirtea con otro cuerpo". 

Son seísmos, cuentos de seis palabras tan completos como la más larga de las novelas. Javier Puche los escribe y Riki Blanco los ilustra. 
Paseando con Alas Para Volar por una librería, Seísmos tembló entre mis manos. Las seis palabras, escogidas y ordenadas, ilustrando o ilustradas y finitas o infinitas, juguetean con las referencias culturales y literarias de los lectores para construir grandes historias.

El libro fue amor a primera vista en la librería y sigue siéndolo cada vez que uno de sus terremotos me sacude. 

NOTA: 10

domingo, 4 de diciembre de 2011

El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, 1902.

"La conquista de la tierra, que por lo general consiste en arrebatársela a quienes tienen una tez de color distinto o narices ligeramente más chatas que las nuestras, no es nada agradable cuando se observa con atención".
                             (Joseph Conrad: El corazón de las tinieblas, 35)


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Contra la interpretación de Susan Sontag, 1961.

"Mi idea de un escritor: alguien que se interesa por "todo".
                               (Susan Sontag: Contra la interpretación y otros ensayos, 387)

martes, 29 de noviembre de 2011

Explosiones Literarias




Explosiones Literarias

Cómo comenzar una novela I

"¡Condena es lo que me ha tocado vivir con este niño! No puedo soportar su actitud" -pensaba Clara todos los días de su hijo Ricardo. Era su madre y eso la obligaba a quererlo y a cuidarlo. Pero cuando lo observaba mientras éste desayunaba, se vestía o jugaba con sus coches, sentía una náusea incontrolable. ¿La hacía eso una mala madre? Pese a todo se ocupaba de él a la perfección: lo alimentaba, lo educaba, lo trataba con verdadero cariño.
Aunque cuando el pequeño se daba la vuelta, una mueca horrible se le dibujaba en la cara. "No quiero que sea mi hijo. Probablemente no lo es. Seguramente hubo un error en el hospital".

Nadie conocía la aversión que sentía hacia su propio hijo. Ni siquiera su marido. Lo único que la aliviaba de su malestar era dejarlo cada mañana en el colegio. Para ella era como abandonarlo en una casa de acogida día tras día. Y eso la tranquilizaba.
-Adiós cariño. Volveré a recogerte después. -Decía mientras pensaba que jamás volvería a recogerlo y sabiendo que en unas horas lo estaría esperando en el mismo sitio.
Todos los días: ¡Mamá, te quiero!

sábado, 12 de noviembre de 2011

Cirkus Columbia de Danis Tanovic, 2010.

A menudo quiero ser libro...

y no película... 


Novela y película trabajan por separado, quedándose esta última con lo peor de la primera. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cirkus Columbia de Ivica Djikic, 2003.


"Sí, estabas enamorado de tu suerte y de tu despreocupación,
y no de Azra. Cuando la suerte amenazó con convertirse en 
lucha y sufrimiento te fuiste. Quizá los espasmos vienen de ahí". 

La adaptación cinematográfica de Cirkus Columbia apareció recientemente en Filmin. Al ver que el director era Danis Tanovic, el mismo que dirigió En tierra de nadie, la película llamó rápidamente mi atención. Así que tuve que hacerme con la novela: 

El autor se atreve a contar, en esta novela, qué ocurría en los pequeños pueblos de provincias (kasaba) durante la guerra de los Balcanes. Así, la acción empieza con el regreso de Divko Buntic tras haber conseguido una suma importante de dinero en Alemania. Esto levanta la desconfianza y la envidia del resto de ciudadanos, ya que el nacionalismo croata y el amor a la patria empezaban a cobrar un valor importante, así que aquellas personas que habían dejado su tierra eran considerados traidores. 
De esta manera, Ivica Djikic hace de este pequeño pueblo bosnio un laboratorio en el que se observa el crecimiento del germen que más tarde tendría como resultado la división de Yugoslavia. 

La tristeza, la locura, la envidia o la muerte son constituyentes centrales de la novela. Pesimista de planteamiento, nos permite leer pequeñas historias en las que se perfila la condición del ser humano. Cómo actuamos ante el miedo, o cómo en los malos momentos la solidaridad entre las personas se diluye. 
Las voces de la novela son múltiples. El lector accede a la historia del pueblo gracias a los cuadernos de uno de sus habitantes o a las cartas que uno de ellos enviaba al alcalde durante su exilio. 

Un espejo del ser humano contextualizado en la terrible guerra de los Balcanes. 

NOTA: 9

domingo, 6 de noviembre de 2011

Nieve en Otoño de Irène Némirovsky, 2010.

"Los padres se quedaban allí, escuchando con aire melancólico
la música de las orquestas, recordando las islas y los jardines de
Moscú".

El fenómeno literario de Irène Némirovsky y la figura histórica que representa esta mujer hacen de esta autora una de las más intensas y apasionantes. Este interés fue el que me llevó a leer Nieve en Otoño.

La novela cuenta la historia de una familia aristócrata rusa que tiene que abandonar su patria por el estallido de la Revolución de Octubre. Los ojos que observan estos sucesos son los de Tatiana Ivanovna, la mujer que durante años ha servido a las diferentes generaciones de la familia. La anciana representa la nostalgia del exiliado. Siguiendo a los Karin por toda Europa, ella sigue siendo el ancla que los une a la vieja casa rusa. Por esto mismo la necesitan al mismo tiempo que se sienten incómodos ante su presencia.

Un argumento excitante en un contexto apasionante que, por desgracia, sabe a poco. Las escasas cien páginas de la novela no son suficientes para contar las aventuras de una familia que ha tenido que abandonar su casa y cruzar todo el continente. El lector necesita saber qué es lo que ocurre en los saltos temporales que dejan espacios en blanco de meses. El lector también necesita comprender cómo es la nieve en el espacio natal de Tatiana para comprender qué echa de menos con tanta intensidad el personaje durante su estancia en París. Las interrupciones narrativas y descriptivas desmejoran una novela que nace con la intención de ser importante.

Más que un libro, Nieve en Otoño parece el resumen de lo que será una gran novela.

NOTA: 6

sábado, 15 de octubre de 2011

Lo que sé de los hombrecillos de Juan José Millás, 2010.


Sin duda J.J. Millás es uno de mis escritores favoritos. 
Por mágico, original y valiente. Y, sobre todo, por haber escrito El desorden de tu nombre, la única novela que siempre quise haber escrito. 
Pero Lo que sé de los hombrecillos (que acabo de terminar hace diez minutos) es una novela engañosa. El título y la portada parecen indicar que va a seguir la estela de su colección de cuentos Los objetos nos llaman (fantasiosos y divertidos) y, sin embargo, se trata de una historia que parece haber cogido la idea (ingenua) de aquél y la ha convertido en una auténtica pesadilla.

No es ni aburrida ni mala, pero sí inquietante y desagradable en ciertos momentos. La novela empieza con la presencia de unos hombrecillos en la vida de un profesor universitario. Éstos siempre han estado ahí, pero en un momento determinado, crean, con pequeños trozos del protagonista, un hombrecillo idéntico a él. Este será el punto de partida de un viaje más siniestro que hermoso. 

Habiéndola leído con interés, la novela me dejó un mal sabor de boca, recordándome que el ser humano tiene la miseria mucho más cerca de lo que piensa.

Y aunque quisiera, tampoco podría decir mucho más. Porque siempre hay obras que te dejan sin palabras y ésta es de ellas. 

NOTA: 5